SINDROME DE INDIGESTION VAGAL O SINDROME DE HOFLUND

Este síndrome tiene como causa a diversos padecimientos de curso crónico que afectan la motilidad de las paredes reticuloruminales debido a alteraciones anatomofisiológicas del nervio vago, lo que disminuye la velocidad del tránsito de la ingesta a través de los compartimentos gástricos.

  1.  Dentro de las causas más comunes podemos citar a:
  2. procesos reticulo-peritoneales de naturaleza traumática, caracterizados por la formación de abscesos, adherencias o cicatrices de evolución lenta y que al estar localizados en regiones tisulares relacionadas con el curso del nervio vago comprometen su funcionalidad.
  3. afecciones tuberculosas o actinobacilares de los ganglios linfáticos cervicales o mediastínicos posteriores con difusión y formación de adherencias.
  4. leucosis linfática asociada a lesiones tumorales de la pared reticular.
  5. otras como papilomatosis, hernias diafragmáticas, mediastinitis, y alteraciones de la actividad vagal, sin modificaciones morfológicas del vago. El cuadro clínico se caracteriza por el meteorismo crónico recidivante (espumoso), rumen ligeramente repleto, con distensión intermitente o constante de la fosa paralumbar izquierda y porción ventral del abdomen, disminución del apetito, contracciones ruminales débiles e irregulares, heces pastosas y disminuidas en cantidad, producción láctea disminuida, adelgazamiento progresivo, pelo hirsuto y opaco. Es de gran valor diagnóstico la bradicardia, que indica un síndrome parasimpático por la alteración del nervio vago, aunque ésta solo se presenta en un tercio o menos de los animales afectados. 

El diagnóstico se basa en el cuadro clínico, la exploración clínica, el examen rectal y la historia crónica del padecimiento. Se confirma con la laparotomía exploratoria.
Las pruebas auxiliares de laboratorio y de campo son útiles en casos de linfosarcoma y tuberculosis.
El tratamiento dependerá del valor productivo del animal y de la causa que le dio origen. En caso de reticuloperitonitis crónica se practica la laparotomía lateral izquierda con rumentomía, lo que permite establecer un pronóstico productivo. La disfunción del nervio vago debe ser tratada con fármacos fibrolíticos y antibacterianos para disminuir el tamaño de los abscesos y fibrosis reticuloperitoneales y medicamentos que favorezcan la conducción nerviosa como la tiamina. La recuperación es lenta, generalmente requiere de varias semanas.
El pronóstico es reservado.